El Calcio es un elemento esencial para la función de varios sistemas y aparatos del cuerpo humano (músculos, sistema nervioso, cardiovascular, renal) entre otros. El hueso es el mayor depósito de Calcio en el cuerpo humano y lo hace principalmente como hidroxiapatita. Existe un activo intercambio de calcio entre los huesos y el líquido plasmático. Como la presencia de calcio es vital para la función de nuestro organismo, cuando existe una deficiencia en el plasma, debido a una baja ingesta o algunas alteraciones orgánicas, la necesidad primordial es suplida por el hueso, el que cede su Calcio al torrente sanguíneo. Para mantener los niveles adecuado de calcio en el hueso y asi su calidad es necesario tener un adecuado aporte por vía oral en forma diaria. La absorción de calcio en el intestino es modificada por varios factores, tales como los niveles de calcio en sangre, pH gástrico, presencia de fibras o fitatos. Aproximadamente un 25 % del calcio ingerido por vía oral es absorbido en el intestino delgado dependiendo de la presencia de la vitamina D activada. La vitamina D, factor importante de la homeostasis del calcio, un 20 % o 30 % de la absorción del calcio en el intestino delgado depende de la presencia de esta vitamina, así como su utilización por los huesos. La vitamina D, la calcitonina y la paratohormona regulan el nivel del calcio en sangre de acuerdo a las necesidades corporales.